El terrorismo de Estado en Bahía Blanca durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) constituyó un plan sistemático de persecución, tortura y exterminio gestionado por las Fuerzas Armadas. Debido a su ubicación estratégica y su infraestructura militar, la ciudad se convirtió en el epicentro represivo de todo el sur argentino, bajo el mando absoluto del V Cuerpo de Ejército. [1]
El rol estratégico y territorial
- Cabecera regional: Bahía Blanca fue la sede del Comando de la Subzona 51, cuya jurisdicción abarcaba el sur bonaerense y la Patagonia. [1, 2]
- Coordinación de fuerzas: Concentró el accionar conjunto del Ejército, la Armada Argentina (desde la Base Naval Puerto Belgrano) y las policías locales.
- Objetivos represivos: La persecución se focalizó con extrema brutalidad en el movimiento obrero portuario e industrial, la militancia política y los ámbitos intelectuales de la Universidad Nacional del Sur (UNS).
Los Centros Clandestinos de Detención (CCD)
- La Escuelita: Fue el principal centro ilegal de detención, tortura y desaparición de la región, oculto dentro del predio militar de Villa Floresta. [1]
- Red de reclusión: El circuito represivo incluyó dependencias de la Armada (como Baterías y buques), la Prefectura de Ingeniero White, cárceles y comisarías locales.
- Destino de las víctimas: Cientos de personas fueron secuestradas, sometidas a tormentos y, en muchos casos, asesinadas o desaparecidas bajo la estricta clandestinidad del Estado. [1, 2, 3, 4, 5]
La complicidad civil y mediática
Guerra ideológica: Este medio operó como un engranaje clave de propaganda, justificando los secuestros y presentando los asesinatos de opositores como «enfrentamientos con subversivos».
Bloque de legitimación: La estructura militar no actuó aislada, sino que contó con el respaldo explícito de sectores de la justicia federal, la jerarquía eclesiástica y el diario local La Nueva Provincia.
BAHÍA BLANCA Y LA ZONA: esquema represivo.
Comando de Subzona 51, Comando de Operaciones Navales y otras estructuras represivas.
«LOS CENTROS CLANDESTINOS».
«LA ESCUELITA», «BATERÍAS», «BUQUE ARA 9 DE JULIO» y otros CCDT que funcionaron en la región.
LA UNIVERSIDAD: foco prioritario de persecución
La persecución a docentes y estudiantes y la censura cultural en la ciudad.
Para la justicia internacional que juzga estos mismos crimenes, ver la Sala I. Justicia y Memoria en el Mundo.
