
El 5 de agosto de 1976, en su tapa y con título catástrofe, el diario La Nueva Provincia inició la campaña de difamación de los docentes ilegalmente detenidos y perseguidos: “LA UNIVERSIDAD CONVERTIDA EN UNA USINA SUBVERSIVA”, en la bajada de la noticia dice: “Hay 17 profesores y activistas detenidos y otros 30 están prófugos. El Dr. Benamo y la infiltración marxista. Exitosa investigación”.
El tratamiento de la noticia ocupa el lugar central en la tapa, que incluye una foto con título de epígrafe “Sorprendentes revelaciones”, donde aparecen retratados personajes emblemáticos de la represión en Bahía Blanca: VILAS, BALDOVINO y ALAIS.

En página 2 y 3 brinda un amplio tratamiento de la noticia con títulos catástrofes, y dando nombres de profesores “detenidos” y de “prófugos”.
“La Universidad convertida en usina subversiva”,
“Un vasto plan de penetración ideológica marxistizante en la Universidad Nacional del Sur, donde se montó una verdadera usina para la subversión, fue desbaratado y la mayor parte de sus activistas detenidos»
«La impresionante maniobra cuya magnitud y profundidad no tiene precedentes en el país, ha permitido probar judicialmente la penetración ideológica de la llamada IV Internacional en el ámbito universitario argentino, aportando los elementos necesarios para dar forma a una nueva figura delictiva comprobable…».
Continúa refiriendo a «la detención de 17 profesores y activistas involucrados en el mismo. También se suministraron datos sobre otras 30 personas, todas prófugas comprometidas en las mismas actividades….”.

La página incluye dos fotografías.
La primera se titula “Para la Juventud Argentina” (negritas en el original) y exhibe la cubierta de distintas publicaciones, expresando en el epígrafe: “He aquí el material que hacían circular los ideólogos de la universidad. Un panfleto editado en Pekin sobre cuestiones comunistas y ‘La Voz Obrera’, periódico italiano del Partido Comunista. La imagen no alcanza a dar la verdadera sensación de la cantidad de panfletos y folletines que se distribuían entre profesores y estudiantes”.
La segunda fotografía se titula “Proceso de Extremismo”: “El gráfico exhibido ayer muestra cómo de simples organizaciones estudiantiles de otrora se fueron desmembrando los grupos que finalmente integraron la Juventud Peronista, transformada luego en la organización paramilitar Montoneros”.

En la misma página, en “Los Detenidos”, las víctimas fueron presentadas, con nombre y apellido, como delincuentes terroristas: “La siguiente es la nómina de los detenidos, según la información brindada ayer en la Policía Federal de nuestra ciudad…».
En otro apartado -“Nómina de Acusados que se Encuentran Prófugos”-, continuaba la estigmatización de otros 30 docentes y alumnos.
Entre ellos, figura “José Luis Peralta: argentino, 24 años, soltero; activista estudiantil”, quien sería secuestrado un día más tarde de la publicación, y torturado en el CCDT «La Ecuelita» hasta ser asesinado.
Otro de los nombrados es “Jorge Rochistein: argentino, 26 años, soltero, activista subversivo”. Rochnstein y su compañera María Graciela Tauro integran la lista de personas desaparecidas. El hijo de ambos –Ezquiel Rochinstein Tauro– nació en cautiverio en la ESMA y recuperó su identidad recién en 2010.

En página 3, continúa el tratamiento de la noticia, retomando el título “Malek Involucrado en los Procedimientos” anunciado en la tapa de aquella edición.
Se incluyen dos imágenes. En una de ellas, se mestra al subcomisario de la Policìa Federal Felix Alais, imputado por crímenes de lesa humanidad.
El epígrafe: “Una Exposición Clara…”.
“…Fue la ofrecida por el subcomisario Félix Alejandro Alais para reseñar el proceso de infiltración ideológica a que fue sometida la Universidad Nacional del Sur y otras casas de estudio. Sorprendentes revelaciones que evidencian un desquicio increíble…”.

La segunda fotografía captura la cubierta de varios libros, con el título “‘Bibliografía’ Para ‘Reformadores’”:
“La más variada exposición de libros de corte marxista, con apuntes para la violencia, el socialismo, la revolución y todos los ítems del lenguaje comunista, –algunos con caracteres rusos– fueron ‘las bases’ con que se pretendió reformar las estructuras de la Universidad Nacional del Sur. La foto muestra apenas un sector de los libros exhibidos ayer en la Policía Federal”.








